Este vídeo es tan duro de ver. Es un golpe de realidad
que no necesita de una puesta en escena de película de terror para hacer
que se te remuevan las tripas. No hay nada a lo que te puedas aferrar
para decirte a ti mismo "A lo mejor es un montaje". Tampoco para
consolarte pensando "Es horrible, pero no creo que esto pase muy a
menudo".
En los veinticuatro
segundos que dura el vídeo vemos a un perro triste y enfermo siendo
forzado a tragar agua por su dueño, un hombre que está a punto de
venderlo a algún restaurante de la zona. Al llenarlo de líquido el perro
parecerá más gordo y pagarán más por él, así de simple. El animal está
tan débil que ni si quiera opone resistencia.
En el segundo veinticinco lo único
en lo que todos estamos pensando es en que ese perro está a punto de
morir para acabar en el plato de alguien.
Aunque en un primer momento el vendedor reconoció que ha utilizado esta
técnica con docenas de perros, al percatarse de que los testigos podrían
denunciarlo a las autoridades cambió su versión y dijo que les estaba
dando agua "porque hacía mucho calor y necesitaban beber más".
Este vídeo, que se hizo viral a través de la plataforma china Tencent, sirve como un amargo aperitivo del festival de Yulin que tiene lugar en junio y en el que se mataran, cocinaran y devorarán al menos 10.000 perros. Y no necesariamente en ese orden.
VIDEO:

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