
La
vieja tortuga fue atacada de una forma muy espantosa por una
persona terriblemente cruel. La tortuga de 70 años o más apareció
rondando la casa de Paul y Diane Tuttle en Illinois con un
destornillador clavado en su caparazón. Su cráneo estaba fracturado y
estaba ciega de un ojo. Un análisis más detallado reveló que la
tortuga también había sido apuñalada en la cabeza.
“Nunca intentó mordernos”, dijo Paul a Journal Star. “Estaba calmada”. La llevaron urgentemente a la clínica veterinaria All Pets,
para que Tuttle como llamaron a la tortuga recibiera tratamiento. Su
caparazón fue taponado con fibra de vidrio y Douglas Holmes, un
herpetólogo del Peoria Zoo, se ofreció de voluntario para llevar al animal y cuidarlo personalmente en su casa durante el invierno.

A pesar de las lesiones infligidas horriblemente sobre ella por alguna persona sin corazón, Tuttle todavía se negó a darse por vencido.

Después
de 9 meses de recuperación, Tuttle fue devuelta a su hábitat. Aunque
para ella tal vez puede ser un poco duro ya que ha perdido gran parte de
su visión en el ojo derecho, pero dejarla libre era lo
correcto. La liberaron en una zona lejana y pantanosa donde no podrá ser
amenazada.

“Los animales se merecen esa oportunidad”, añadió Douglas. “Uno siempre se siente bien cuando ve a un animal marchar libre”.

Lastimosamente la
persona que había intentado matar a Tuttle nunca fue atrapada y puede
que nunca conozcamos su nombre. Pero al menos sabemos que buenas
personas la ayudaron y ahora está de nuevo libre viviendo en la
naturaleza.
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