Buceadores nadaban en la remota isla de Kokoya en Indonesia cuando hicieron un grotesco descubrimiento.
Mientras exploraban las aguas poco profundas, vieron una jaula en el suelo arenoso del océano.
En ella había dos dugongos, mamíferos de tamaño medio
emparentados con los manatíes. Resulta que un pescador habaía atrapado a
los animales para cobrar a turistas por verlos.
Los buceadores contaron a The Dodo que los dos dugongos atrapados en la jaula eran una hembra y su cría.
El pescador había atado una cuerda alrededor de la aleta de la
hembra para que no pudiera escapar de su jaula, pero su cría podía nadar
alredador de la jaula libremente.
Este cruel arreglo fue una estrategia del pescador para hacer
dinero de los turistas, cobrándoles por tomar fotos de los animales.
"Pedía dinero para ver a los dugongos o sacarles una foto", dijo el buceador Delon a The Dodo.
Lim y sus amigos acordaron pagar al pescador, pero tan pronto
como volvieron a la orilla contactaron a las autoridades de Indonesia.
Mantener a dugongos en cautividad es ilegal y gracias a Lim y a
sus amigos las autoridades fueron hasta las jaulas del pescador y
liberaron a los dos dugongos.
Los dugongos viven toda su vida en el mar, a menudo cerca de la
costa porque su dieta depende de las algas. Estos tímidos animales
raramente miden más de 3 metros de largo y normalmente pesan unos 250
kg.
Por favor, comparte este artículo para genera conciencia sobre estas lindas criaturas.

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