- Si es de tu interés este artículo, apoyanos compartiendo en tus redes sociales favoritas y de esa manera también incentivando a tus amigos que crees les pueda interesar a que nos lean.
Muchos países europeos han trabajado duro para asegurarse de
que los lobos tienen un buen futuro y su trabajo tiene su recompensa. La
población de lobos se extiende en Europa y aumenta en número. Sin
embargo, todavía hay mucha resistencia hacia los lobos y también se da
la caza furtiva.
Así es como probablemente un lobo llamado Navarre terminó paralizado y demacrado en un río de agua helada en Italia.
Afortunadamente, unos transeúntes vieron al lobo, quien era
incapaz de moverse en el agua fría. Pidieron ayuda y pronto llegaron
miembros de una organización sin ánimo de lucro llamada Mount Adonis
Rescue Centre para la Conservación y la Investigación de fauna salvaje y
exótica.
Cuando sacaron al lobo del río estaba paralizado y no le
latía el corazón, pero estos heroicos defensores de los animales no se
rindieron. Le practicaron técnicas de reanimación y lo que pasó después
sólo puede se descrito como un milagro.
En un frío día de enero, el Centro de Rescate Monte Adonis
recibió una llamada de una pareja que encontró a un lobo en apuros en un
río a las afueras de la ciudad italiana de Boloña. Luego se supo que el
lobo, un macho adulto, había recibido el impacto de no menos de 35
balines de plomo.
Cuando llegaron al lugar junto con la policía regional, los
rescatistas se dieron cuenta de que su situación era extremadamente
seria. Actuaron lo más rápido que pudieron y sortearon el río para
rescatar a lobo congelado. Cuando se acercaron la situación parecía perdida. El lobo estaba paralizado, no tenía pulso y no respiraba. Después de una rápida revisión médica, los voluntarios
decidieron practicarle técnicas de reanimación. Durante varios tensos
minutos nada pasó, pero como de un milagro se tratara el lobo empezó a
recuperar conciencia y a respirar.
El lobo, que fue bautizado como Navarre, fue llevado al
hospital de animales Monte Adonis para iniciar su rehabilitación. Los
primeros días fueron críticos. Los veterinarios tuvieron que mantener a
Navarre en cuidados intensivos día y noche. Navarre estaba extremadamente deshidratado, tenía eczema y
estaba cosido a balines de plomo. Llevó mucho tiempo rehabilitarle, pero
los veterinarios vieron que Navarre tenía ganas de vivir. No quiso
rendirse.
Tras más de dos meses en el hospital, Navarre finalmente tomó
un poco de aire fresco. Engordó 5 kg y logró recuperarse de gran parte
del daño sufrido. Mira el conmovedor video de Navarre aquí abajo:
Tristemente, Navarre murió meses después.
Pero aun así estamos agradecidos de que pudo vivir su vida en paz.
Comparte si crees que los lobos son animales maravillosos.
No hay comentarios