
La
lealtad de un perro asombró a los habitantes de Montemorelos, en México
el pasado fin de semana cuando Doña Rosalba Quiroz, la humana de un
perro llamado Bayron Max, tuvo que dejar su rancho 15 días atrás, porque
había enfermado. La mujer murió y su perro aparece en el funeral
después de haber estado desaparecido.
Resulta
que Doña Rosalba ya no podía volver al rancho debido a su enfermedad y
tuvo que ir a vivir con unos familiares, dejando al cuidado de otros
familiares a sus animales. Al no estar la mujer en su propiedad, a 8 kilómetros del Centro Municipal, Bayron Max dejó el rancho y nadie supo de él.
Cuando
Doña Rosalba falleció, todos se sorprendieron al ver que su perro
Bayron llegó a la capilla donde era velada. “Mi tía vivía con su perro,
pero la trajimos aquí a la cabecera municipal, para que pasara sus
últimos días”, dijo Martha Zamora, sobrina de Doña Rosalba. “El perro,
al quedarse solo, desapareció del rancho en donde vivía mi tía”,
dijo ella.

El
perro aparece en el funeral para despedirse de la persona que más ha
amado, y la funeraria tuvo que hacer una excepción con él. “Nosotros por
lo regular no dejamos entrar animales, pero como el perro aullaba y con
sus patitas rasgaba la puerta lo dejamos entrar”, dijo un empleado de
la funeraria municipal.
“Aquí anduvo el animalito, llegó el sábado en la mañana y se quedó hasta el domingo, andaba de un lado para otro, iba y se acostaba al lado del féretro, luego como que aullaba y volvía a acostarse”, añadió.
La
mujer había vivido muchos años con el perro, que junto con otros
animales de granja eran sus acompañantes en el rancho. Pero ella
padecía de cáncer y tuvo que abandonar su hogar en los últimos meses
para ir a vivir a casa de sus familiares, sin embargo ella volvía a su
casa solo para alimentar al perro que la esperaba impaciente.

Hace
unas semanas ella ya no pudo volver, porque la enfermedad no la dejaba,
así que cuando su familia fue a buscar al perro este ya no se
encontraba en el rancho.
Fueron
varios kilómetros los que Bayron caminó para llegar hasta la capilla,
desde el Rancho hasta la Funeraria ubicada en el centro de Montemorelos.
El
animal por instinto y por su conexión con su humana, llego hasta la
capilla y permaneció ahí para despedirse y estar con ella hasta que fue
sepultada.
Los
familiares de doña Rosalba acercaron a Bayron Max al féretro. “Nunca
habíamos visto un caso así, y a todos nos sorprendió de cómo el
animalito sin conocer llegó solito para despedirse de su dueña”, señaló
el encargado de la funeraria.
Doña
Rosalba en sus últimas peticiones y encargos a su familia pidió que
protegiera al perro, y les contó que en sus momentos difíciles durante
sus crisis de dolor generadas por el cáncer, este se acercaba a ella y
con sus patas la abrazaba y la consolaba entendiendo que estaba
sufriendo.

“Vayan por el por favor, denle de comer”, pedia siempre la mujer que no llegó a enterarse en sus últimos días que el perro había escapado de casa cuando ella dejó de ir y su familia ya no lo encontró.
Fue
entonces 15 días después de la desaparición del perro, que Doña Rosalba
murió y fue justo en la mañana de su sepelio, cuando apenas el cuerpo
era dejado para su velación que de manera sorprendente llegó a la
funeraria.
Aún
no sabemos que ocurrió una vez que terminó el sepelio, pero esperamos
que la familia de la mujer haya cumplido los deseos de su ser querido,
ayudando a que Bayron encuentre un nuevo hogar para siempre.
Más información: El Sol | Punto X Punto

La lealtad de un animalito no tiene distancia, ellos nos aman incondicionalmemte, porque los humanos no aprendemos de ellos!!!! Como los amo❤
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